Niveles de vitamina D por país: Tasas de deficiencia y fuentes alimentarias 2026

Se estima que mil millones de personas en todo el mundo tienen niveles inadecuados de vitamina D, convirtiéndola en la deficiencia nutricional más común del planeta. Explora los datos de deficiencia país por país, las fuentes alimentarias más ricas y estrategias prácticas para cerrar la brecha.

Medically reviewed by Dr. Emily Torres, Registered Dietitian Nutritionist (RDN)

La deficiencia de vitamina D es frecuentemente llamada una "epidemia silenciosa." A diferencia del escorbuto o el raquitismo en sus formas más visibles, los niveles bajos de vitamina D se desarrollan gradualmente y pueden persistir durante años antes de producir síntomas notables. Sin embargo, las consecuencias están lejos de ser silenciosas: huesos debilitados, inmunidad deteriorada, fatiga crónica y un creciente cuerpo de evidencia que vincula la insuficiencia con enfermedades cardiovasculares, depresión y ciertos tipos de cáncer.

Según un metaanálisis de 2022 publicado en The Lancet Global Health, aproximadamente el 40 por ciento de la población mundial tiene concentraciones séricas de 25-hidroxivitamina D (25(OH)D) por debajo del umbral de suficiencia ampliamente aceptado de 50 nmol/L. En algunas regiones, esa cifra supera el 70 por ciento. El problema abarca todos los continentes, todos los grupos de edad y todos los niveles de ingresos.

Este artículo compila los datos más actuales a nivel de país, clasifica las mejores fuentes dietéticas de vitamina D y describe estrategias basadas en evidencia para mejorar tu estado, ya sea que vivas en el ecuador o por encima del Círculo Polar Ártico.


Resumen rápido

La deficiencia de vitamina D afecta a aproximadamente mil millones de personas a nivel global. Los países del norte de Europa y Medio Oriente suelen reportar las tasas más altas, impulsadas por la limitada exposición solar y factores culturales. Las fuentes dietéticas más ricas son los pescados grasos, el aceite de hígado de bacalao y los alimentos fortificados. Los requerimientos diarios van de 400 UI para bebés a 1500-2000 UI para adultos en riesgo. Hacer seguimiento de tu ingesta de vitamina D junto con otros micronutrientes es uno de los pasos más prácticos que puedes tomar.


¿Qué cuenta como deficiencia de vitamina D?

Antes de profundizar en los datos, es importante entender los umbrales usados a lo largo de este artículo. La 25(OH)D sérica es el biomarcador estándar:

Estado Nivel de 25(OH)D sérica
Severamente deficiente < 25 nmol/L (< 10 ng/mL)
Deficiente < 50 nmol/L (< 20 ng/mL)
Insuficiente 50-75 nmol/L (20-30 ng/mL)
Suficiente 75-150 nmol/L (30-60 ng/mL)
Rango superior seguro 150-250 nmol/L (60-100 ng/mL)

Estos umbrales se basan en las directrices del Instituto de Medicina (IOM) y la Sociedad de Endocrinología, aunque hay un debate continuo sobre si el punto de corte para "suficiente" debería ser 50 o 75 nmol/L.


Tasas de deficiencia de vitamina D por país

La siguiente tabla compila datos de encuestas nacionales de salud, el estudio de cohorte EPIC, NHANES (Estados Unidos) y publicaciones revisadas por pares de 2018 a 2025. Donde las encuestas nacionales no están disponibles, se utilizan grandes estudios regionales.

Europa

País 25(OH)D sérica promedio (nmol/L) % Deficiente (<50 nmol/L) % Severamente deficiente (<25 nmol/L) Política de fortificación
Finlandia 75 15% 2% Obligatoria (leche, untables)
Suecia 73 18% 3% Voluntaria (lácteos, untables)
Noruega 65 22% 4% Voluntaria (lácteos, cultura de aceite de hígado de bacalao)
Islandia 57 28% 5% Voluntaria (lácteos)
Dinamarca 56 30% 6% Voluntaria (margarina)
Irlanda 56 29% 7% Voluntaria (leche, cereales)
Países Bajos 54 33% 8% Voluntaria (margarina)
Reino Unido 47 40% 12% Voluntaria (cereales, untables)
Alemania 46 42% 12% Sin obligatoria
Bélgica 45 45% 14% Sin obligatoria
Francia 43 48% 15% Sin obligatoria
Suiza 46 41% 11% Voluntaria (lácteos)
Austria 44 44% 13% Sin obligatoria
Polonia 42 50% 16% Sin obligatoria
España 45 40% 12% Sin obligatoria
Italia 44 46% 14% Sin obligatoria
Grecia 43 47% 15% Sin obligatoria
Turquía 35 62% 25% Voluntaria (limitada)
Rumania 40 52% 18% Sin obligatoria
República Checa 44 45% 14% Sin obligatoria

Medio Oriente y Norte de África

País 25(OH)D sérica promedio (nmol/L) % Deficiente (<50 nmol/L) % Severamente deficiente (<25 nmol/L) Política de fortificación
Arabia Saudita 28 75% 40% Voluntaria (limitada)
Emiratos Árabes Unidos 30 72% 35% Voluntaria (lácteos, harina)
Irán 32 68% 30% Sin obligatoria
Jordania 30 70% 33% Voluntaria (harina, aceite)
Egipto 35 60% 25% Sin obligatoria
Marruecos 38 55% 20% Voluntaria (aceite)
Túnez 37 56% 22% Sin obligatoria
Líbano 33 65% 28% Sin obligatoria

Américas

País 25(OH)D sérica promedio (nmol/L) % Deficiente (<50 nmol/L) % Severamente deficiente (<25 nmol/L) Política de fortificación
Estados Unidos 60 28% 6% Obligatoria (leche); voluntaria (jugo de naranja, cereales)
Canadá 63 25% 5% Obligatoria (leche, margarina)
México 48 38% 12% Voluntaria (leche)
Brasil 52 34% 10% Sin obligatoria
Argentina 45 44% 15% Voluntaria (lácteos)
Chile 42 48% 16% Voluntaria (leche)
Colombia 50 36% 11% Sin obligatoria

Asia-Pacífico

País 25(OH)D sérica promedio (nmol/L) % Deficiente (<50 nmol/L) % Severamente deficiente (<25 nmol/L) Política de fortificación
India 30 70% 30% Sin obligatoria
China 40 50% 18% Sin obligatoria
Japón 50 35% 10% Sin obligatoria
Corea del Sur 44 47% 14% Sin obligatoria
Australia 63 23% 5% Voluntaria (margarina, algunos lácteos)
Nueva Zelanda 60 27% 6% Voluntaria (margarina)
Tailandia 48 40% 14% Sin obligatoria
Indonesia 45 46% 17% Sin obligatoria
Pakistán 28 73% 38% Sin obligatoria
Bangladés 32 65% 28% Sin obligatoria

África

País 25(OH)D sérica promedio (nmol/L) % Deficiente (<50 nmol/L) % Severamente deficiente (<25 nmol/L) Política de fortificación
Sudáfrica 55 30% 8% Voluntaria (margarina)
Nigeria 50 35% 10% Sin obligatoria
Kenia 58 26% 7% Voluntaria (aceites comestibles)
Etiopía 46 42% 14% Sin obligatoria

Conclusiones clave de los datos:

  • Los países con fortificación obligatoria (Finlandia, Canadá, Estados Unidos) consistentemente muestran tasas de deficiencia más bajas, incluso en latitudes altas.
  • Los países del Medio Oriente reportan algunas de las tasas de deficiencia más altas a nivel global, a pesar de la abundante luz solar. La vestimenta conservadora, el calor extremo que desalienta la actividad al aire libre y la fortificación limitada contribuyen.
  • El sur de Asia (India, Pakistán, Bangladés) enfrenta una deficiencia generalizada impulsada por una combinación de pigmentación de piel más oscura, dietas vegetarianas, urbanización y contaminación que reduce la exposición a rayos UV.

Principales fuentes alimentarias de vitamina D clasificadas

La dieta por sí sola raramente proporciona suficiente vitamina D para prevenir la deficiencia en la mayoría de las personas, pero sigue siendo una pieza crítica del rompecabezas. La siguiente tabla clasifica los alimentos por contenido de vitamina D por 100 gramos y por tamaño de porción típica.

Alimento UI por 100g Porción típica UI por porción % Valor Diario por porción*
Aceite de hígado de bacalao 10.000 1 cdta (5 mL) 450 56%
Salmón rojo salvaje 860 85g (3 oz) 730 91%
Salmón atlántico de granja 525 85g (3 oz) 445 56%
Salmón ahumado 685 85g (3 oz) 580 73%
Sardinas enlatadas (en aceite) 480 85g (3 oz) 408 51%
Trucha arcoíris (de granja) 635 85g (3 oz) 540 68%
Arenque (atlántico) 680 85g (3 oz) 578 72%
Caballa (atlántica) 640 85g (3 oz) 544 68%
Atún enlatado (ligero, en agua) 268 85g (3 oz) 228 29%
Pez espada 560 85g (3 oz) 476 60%
Hongos maitake (crudos) 1.123 50g (1 taza en cubos) 562 70%
Champiñones blancos expuestos a UV 1.046 50g (1 taza rebanados) 523 65%
Yema de huevo 218 1 yema grande (17g) 37 5%
Leche entera fortificada 52 240 mL (1 taza) 125 16%
Jugo de naranja fortificado 42 240 mL (1 taza) 100 13%
Cereal fortificado (típico) 40-100 30g (1 taza) 40-100 5-13%
Hígado de res 42 85g (3 oz) 36 5%
Queso cheddar 24 28g (1 oz) 7 1%

*Basado en un Valor Diario (VD) de 800 UI como se usa en las etiquetas nutricionales actuales.

Notas importantes:

  • El salmón salvaje contiene significativamente más vitamina D que el salmón de granja. Un estudio de 2009 en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism encontró que el salmón salvaje promediaba 988 UI por porción de 100g versus 240 UI para el de granja.
  • Los hongos expuestos a luz UV son la única fuente vegetal significativa. Busca etiquetas que digan "tratado con UV" o "alto en vitamina D."
  • Las yemas de huevo de gallinas de pastoreo pueden contener 3-4 veces más vitamina D que los huevos convencionales.

Vitamina D en alimentos fortificados: Comparación por país

Las políticas de fortificación varían drásticamente e impactan directamente los niveles de vitamina D a nivel poblacional.

País Alimento fortificado Cantidad típica agregada
Estados Unidos Leche (de vaca) 100 UI por taza de 240 mL
Estados Unidos Jugo de naranja (marcas selectas) 100 UI por taza de 240 mL
Estados Unidos Cereales de desayuno 40-100 UI por porción
Canadá Leche (de vaca) 100 UI por taza de 240 mL
Canadá Margarina 53 UI por porción de 10g
Finlandia Leche líquida 40 UI por 100 mL
Finlandia Untables grasos 80 UI por 100g
Suecia Leche (descremada) 38 UI por 100 mL
Suecia Untables/margarina 300 UI por 100g
Reino Unido Margarina/untables Variable (voluntaria)
India Aceite comestible fortificado (piloto) 280 UI por 15 mL
Australia Margarina 40-120 UI por 100g
Jordania Harina de trigo 20 UI por 100g

El agresivo programa de fortificación de Finlandia, introducido en 2003 y expandido en 2010, es ampliamente citado como un éxito de salud pública. Los niveles séricos promedio de 25(OH)D en la población finlandesa subieron de aproximadamente 48 nmol/L en 2000 a 75 nmol/L para 2020, según datos publicados en el British Journal of Nutrition.


Factores de riesgo clave para la deficiencia de vitamina D

1. Latitud y exposición solar

En latitudes por encima de 35 grados N o por debajo de 35 grados S, la radiación UVB es insuficiente para la síntesis cutánea de vitamina D durante los meses de invierno. En ciudades como Londres (51 grados N), Estocolmo (59 grados N) o Anchorage (61 grados N), prácticamente no se produce vitamina D cutánea de octubre a marzo.

2. Pigmentación de la piel

La melanina actúa como un protector solar natural. Las personas con piel más oscura requieren de 3 a 5 veces más exposición solar para producir la misma cantidad de vitamina D que aquellas con piel más clara. Los datos de NHANES consistentemente muestran que los estadounidenses de raza negra tienen niveles séricos promedio de 25(OH)D aproximadamente un 40 por ciento más bajos que los estadounidenses blancos.

3. Edad

La capacidad de la piel para sintetizar vitamina D disminuye con la edad. Una persona de 70 años produce aproximadamente el 25 por ciento de la vitamina D que una persona de 20 años produciría bajo exposición solar idéntica. Esto se agrava por la reducida actividad al aire libre y la menor ingesta dietética en adultos mayores.

4. Obesidad

La vitamina D es liposoluble y queda secuestrada en el tejido adiposo. Los estudios consistentemente reportan que las personas con un IMC superior a 30 tienen niveles séricos de 25(OH)D entre 20 y 30 por ciento más bajos que las personas de peso normal, incluso con ingesta y exposición solar equivalentes.

5. Estilo de vida sedentario y urbanización

La vida moderna ocurre cada vez más en interiores. Los trabajadores de oficina, estudiantes y empleados remotos pueden pasar días enteros sin exposición solar significativa. La contaminación del aire en ciudades densas como Delhi, Beijing y El Cairo reduce aún más la radiación UVB que llega a la piel.


Ingesta diaria recomendada: IOM vs. Sociedad de Endocrinología

Existen dos directrices influyentes, y difieren significativamente.

Grupo de edad Ingesta Diaria Recomendada (IDR) del IOM Recomendación de la Sociedad de Endocrinología
Bebés (0-12 meses) 400 UI (10 mcg) 400-1.000 UI
Niños (1-18 años) 600 UI (15 mcg) 600-1.000 UI
Adultos (19-70 años) 600 UI (15 mcg) 1.500-2.000 UI
Adultos mayores (71+ años) 800 UI (20 mcg) 1.500-2.000 UI
Mujeres embarazadas/lactantes 600 UI (15 mcg) 1.500-2.000 UI

Las directrices del IOM están diseñadas para poblaciones generalmente sanas, mientras que las recomendaciones más altas de la Sociedad de Endocrinología están dirigidas a personas en riesgo de deficiencia. Muchos investigadores y clínicos ahora se inclinan hacia el rango más alto, especialmente para personas que viven en latitudes septentrionales o con exposición solar limitada.

El nivel máximo de ingesta tolerable (UL) establecido por el IOM es de 4.000 UI por día para adultos. La toxicidad es rara y típicamente asociada con una ingesta prolongada superior a 10.000 UI por día.


Vitamina D2 vs. D3: ¿Importa la forma?

La vitamina D existe en dos formas principales:

  • Vitamina D2 (ergocalciferol): Derivada de hongos y levaduras expuestos a luz UV. Se encuentra en hongos tratados con UV y algunos suplementos.
  • Vitamina D3 (colecalciferol): Producida en la piel humana al exponerse a rayos UVB. Se encuentra en alimentos de origen animal (pescados grasos, yemas de huevo, hígado) y suplementos derivados de líquenes.

¿Importa cuál tomas?

Sí. Un metaanálisis de 2012 en el American Journal of Clinical Nutrition encontró que la vitamina D3 es aproximadamente un 87 por ciento más potente que la D2 para elevar y mantener los niveles séricos de 25(OH)D. La D3 también tiene una vida útil más larga y mayor estabilidad. Por estas razones, la mayoría de las directrices clínicas ahora recomiendan D3 para la suplementación. Los veganos pueden optar por suplementos de D3 derivados de líquenes.


Variación estacional en los niveles de vitamina D

Los niveles de vitamina D siguen patrones estacionales predecibles, particularmente en latitudes altas.

Estación Cambio sérico típico (nmol/L) Notas
Final del verano (ago-sep) Niveles pico (+15 a +25 sobre la media anual) Máxima exposición a UVB
Otoño (oct-nov) En descenso (-5 a -10) Días más cortos, ángulo solar más bajo
Final del invierno (feb-mar) Punto más bajo (-15 a -25 bajo la media anual) Mínima UVB en latitudes altas
Primavera (abr-may) En recuperación (+5 a +10) Aumenta el tiempo al aire libre

Datos del UK Biobank (n = 449.533) mostraron que los participantes medidos en invierno tenían una 25(OH)D sérica promedio de 39 nmol/L comparado con 58 nmol/L en verano, una diferencia de casi el 50 por ciento. Esta variación estacional significa que alguien que parece "suficiente" en agosto puede estar claramente deficiente en febrero sin ajustes dietéticos o de suplementación.

Hacer seguimiento de tu ingesta de vitamina D se vuelve especialmente importante durante los meses de poco sol. Herramientas como Nutrola, que monitorea más de 100 micronutrientes incluyendo vitamina D, pueden ayudarte a detectar cuándo tu ingesta dietética se queda corta para que puedas compensar antes de que tus niveles séricos bajen.


Vitamina D y resultados de salud: Lo que dice la evidencia

Salud ósea

Este es el beneficio mejor establecido. La vitamina D es esencial para la absorción de calcio en el intestino. Sin vitamina D adecuada, solo se absorbe del 10 al 15 por ciento del calcio dietético versus del 30 al 40 por ciento con niveles suficientes. La deficiencia crónica conduce a osteomalacia en adultos y raquitismo en niños. Una revisión Cochrane de 2018 confirmó que la vitamina D combinada con calcio reduce el riesgo de fracturas en adultos mayores.

Función inmunológica

Los receptores de vitamina D están presentes en la mayoría de las células inmunitarias. La vitamina modula tanto la inmunidad innata como la adaptativa. Un metaanálisis de 2017 de 25 ensayos controlados aleatorizados publicado en el BMJ encontró que la suplementación diaria o semanal de vitamina D redujo el riesgo de infecciones agudas del tracto respiratorio en un 12 por ciento en general, y en un 70 por ciento en individuos que estaban severamente deficientes al inicio.

Estado de ánimo y salud mental

Los estudios observacionales consistentemente vinculan los niveles bajos de vitamina D con un mayor riesgo de depresión. El ensayo "D-Vitaal" en los Países Bajos (2022) encontró que la suplementación con vitamina D no previno significativamente la depresión en la población general de adultos mayores, pero los análisis de subgrupos sugirieron beneficio en aquellos con los niveles basales más bajos. La relación parece más fuerte en individuos claramente deficientes.

Salud cardiovascular

Grandes estudios observacionales, incluyendo la cohorte EPIC, muestran una asociación entre niveles bajos de vitamina D y un mayor riesgo cardiovascular. Sin embargo, ensayos intervencionales como VITAL (2019) no encontraron que la suplementación redujera los eventos cardiovasculares mayores en individuos con niveles suficientes de vitamina D. El consenso actual es que la deficiencia es un marcador de riesgo, y la corrección de la deficiencia puede ser beneficiosa, pero la suplementación por encima de la suficiencia no proporciona protección cardiovascular adicional.

Cáncer

El ensayo VITAL encontró una reducción modesta y no significativa en la mortalidad por cáncer con suplementación de vitamina D. Los análisis de subgrupos y metaanálisis posteriores sugieren una potencial reducción del 13 por ciento en la mortalidad por cáncer (aunque no en la incidencia). La investigación continúa, pero la evidencia aún no es lo suficientemente fuerte como para recomendar la suplementación con vitamina D específicamente para la prevención del cáncer.


Estrategias prácticas para mejorar tu estado de vitamina D

1. Conoce tu nivel base

Un análisis de sangre de 25(OH)D es la única forma de conocer tu estado real. Solicítalo a tu profesional de salud, especialmente si tienes factores de riesgo como vivir por encima de los 35 grados de latitud, tener piel más oscura, ser mayor de 65 años o pasar la mayor parte del tiempo en interiores.

2. Optimiza tu dieta

Aunque los alimentos por sí solos pueden no cerrar completamente la brecha, proporcionan una base diaria confiable:

  • Come pescado graso 2-3 veces por semana. Salmón salvaje, caballa, sardinas y arenque son las fuentes naturales más potentes.
  • Elige alimentos fortificados. En países donde la leche y el jugo de naranja están fortificados, estos contribuyen significativamente a la ingesta diaria.
  • Incluye hongos expuestos a UV. Son la mejor fuente vegetal y están cada vez más disponibles en supermercados.
  • No ignores las yemas de huevo. Dos huevos de pastoreo al día pueden contribuir más de 100 UI.

3. Busca exposición solar estratégica

Para la mayoría de las personas, de 10 a 30 minutos de exposición solar al mediodía en brazos y piernas, dos a tres veces por semana durante los meses de verano, es suficiente para mantener la producción de vitamina D. La piel más oscura requiere más tiempo. La exposición solar siempre debe equilibrarse con el riesgo de cáncer de piel, y el protector solar debe aplicarse después de la ventana inicial de síntesis.

4. Supleméntate de forma inteligente

Si eres deficiente o estás en riesgo, un suplemento diario de vitamina D3 de 1.000 a 2.000 UI se considera seguro y efectivo para la mayoría de los adultos. Aquellos con deficiencia severa pueden necesitar dosis de carga más altas bajo supervisión médica.

5. Haz seguimiento de tu ingesta

Uno de los mayores desafíos con la vitamina D es que las personas simplemente no saben cuánta están obteniendo de los alimentos. La mayoría sobreestima su ingesta. Usar Nutrola para registrar tus comidas y revisar tu ingesta de vitamina D a lo largo del tiempo te da una imagen clara de si tu dieta está cumpliendo su parte, o si se necesitan suplementación y cambios dietéticos.


La conclusión

La deficiencia de vitamina D es un problema global con un conjunto directo de soluciones: exposición solar estratégica, una dieta rica en pescados grasos y alimentos fortificados, suplementación dirigida cuando sea necesario y monitoreo consistente tanto de la ingesta como de los niveles séricos. Los datos a nivel de país dejan una cosa clara: incluso la luz solar abundante no garantiza la suficiencia, y los países que adoptan un enfoque proactivo a través de la fortificación y campañas de salud pública ven resultados mediblemente mejores.

Ya sea que vivas en Helsinki o en Hyderabad, prestar atención a este único nutriente puede tener efectos desproporcionados en tu salud ósea, resiliencia inmunológica y bienestar general. Empieza por entender dónde está tu ingesta hoy, y herramientas como Nutrola hacen eso más fácil que nunca al rastrear la vitamina D junto con los otros micronutrientes que más importan.

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